viernes, 22 de julio de 2011


Cuando alguien que amamos se muere no lo perdemos todo de una vez... Se pierde a trocitos, con el tiempo, como cuando el correo deja de venir o alguien te deja de escribir. Lo que más recuerdo de ese día es el olor de mi madre y de cómo lo odiaba cuando comenzó a desaparecer. En primer lugar de sus armarios, luego de sus vestidos que ella misma había cosido y finalmente de sus sábanas y fundas de almohada. I miss u precious Mum!

Nobody say it was easy.



Te quiero!